Los tratamientos nutricionales deben ser personalizados, según la edad y tipo de vida del paciente, fácil de realizar y debe modificarse cada cierto tiempo. Generalmente hay que crear nuevos hábitos alimenticios y la pérdida de peso debe ser gradual.

Dieta de aporte proteico basada en una importante reducción de la ingesta de hidratos de carbono (de índice glucémico alto) y lípidos, garantizando el aporte proteico adecuado para la preservación de la masa muscular, ósea y piel.